Chinches. Otavalo. Ibarra.

Aria Nuova - Daniela Tieri

1

De todos los juguetes de faro elijo el fuego

por la mirada de los hombres de noche

por ese sonido hipnótico como de zaszas

C juega cadenas y antorchas en una casa

orillas vacías de un tren sin uso

Ecuador dicotómico de dólar

y palosanto prendido

en una habitación tan sucia

-olor a pies ajenos

olor propio, olor adquirido-

pero que no importe apenas

si logro aislar lo interior de toda esta mierda

pero que me digan: “el río

y la bareta

sólo con eso soy feliz”

que me digan del chamán don Jairo al borde

a-ma-zó-ni-co

panela a pachas en un solo vaso para todos

cigarro

un liado de creeppy

recién cruzado la frontera

-C me lo pasa

aspiro

no tira

lo prendo

humo

me hundo en el suelo-

para salvar la imagen del calabozo de ayer noche

y en esta cocina desalmada

sin un solo tenedor

víctima de un abandono salmodiario

hay un regalo:

una página al azar de Rayuela

a la que la lluvia le ha robado palabras

colgada de una chincheta

en la pared

***

He despertado toda picada por las chinches

Han mordido mi barriga con paciencia y dulzura

***

En tránsito en una ciudad de chancho y plata

En tránsito a bordo de una lancha en el agua helada del cráter de un volcán

-curvas rotas y delineadas a viento-

En tránsito entre los relojes solares y lunares allá en lo alto de todo

En tránsito entre lo que significa viajar o vivir en movimiento

Entre las manillas –las pulseras,

que no se me olvide el español de infancia, digo

ya olvidé demasiado

ya conquisté las lenguas del sur

ya perdí un acento vocálico-

para vender en Quito, en Perú, no importa adónde

En tránsito café con leche sábado de madrugada

un mercado abastece el mundo y es éste:

Otavalo

Otavalo y trenzas

Otavalo y sombreros con plumas y calcetines blancos y collares de cuentas doradas

Otavalo miradas tan ausentes y negras

Otavalo llamadores

Otavalo atrapasueños

Dinosaurios en la avenida

y yo escribiendo sobre los Luther Blisset

-no hay quien entienda esta vida-

2

Pero los Luther Blisset

ahora que lo pienso

tuvieron mucho que ver en todo esto

-la Verdad aceptada o no aceptada-

Dice en la pared naranja de esta habitación sucia:

“No se puede vivir con miedo toda la vida”

***

Aparece el chamán

nos ofrece su brebaje y dice: “no pidan un deseo

mejor agradezcan que ya se ha cumplido”

el miedo atronador como el volcán ahora

que ruge en la puerta al Oriente

el miedo como cuando a A se le cierran los ojos

y se ve desde arriba

–su propio cuerpo-

el miedo como vencerse y dejarse ir

le pido a las plantas sobre el miedo

no responden

no las oigo

pero se alivia una tensión adentro, ¿sabes?

y eso ocurrió en Ibarra y hace tanto tiempo

que conocimos a los dos chamanes que no tenían

idiomas para hablar

y entonces hablaban por telepatía

se decían cosas

enfrente nuestro

se entendían en otro plano

“Tu percepción está abierta solo al 35%”

dice chamáncoleta

me asusta el 35 pero digo: “no tengo miedo”

“Tienes voz”

dice chamáncoleta

y el otro habla como orando, siempre como orando

y la Santa María –cannabis común-

le ha contado los secretos de la vida y de la muerte

y de dónde viene ella

y su relación con los humanos desde lo antiguo

y nunca se siente solo

porque, al menos, siempre hay

un árbol

una roca

una hormiga

acompañándole

y nos hablan de las puertas del Sur, del Este, del Norte y del Oeste

y de cómo se abren

arriba en la Montaña

sin agua durante días

en contacto con el Misterio

el Misterio, el Misterio,

esa palabra que se pronuncia por casualidad

algunas veces

en conversaciones nunca comunes y que

unen

desembocan en historias grandes

de conciencias amplificadas

de espirales de vida

de incas

de Putumayo colombiano y yagé

el Misterio

flujo, energía, dios, llámalo como quieras

no hay lenguas allá en otros mundos

nos pide chamánorador

“miren con atención

esta araña

esperando expectante en su tela

tiene las respuestas que buscan”

esperar el momento justo como la araña

aguardar a que las cosas lleguen

los chamanes han estado muertos pero volvieron

de su viaje a las estrellas

donde habitan los abuelos y las abuelas

los maestros

los primos que se llevó la guerrilla

los amantes

donde habitan los brujos

-y me acuerdo del yaqui Don Juan de los libros de Castañeda

y de la hechicería

del chamanismo

de la brujería

de la conciencia

del espíritu

de la medicina y de las ceremonias

intenso nagual de piel oscura-

Le pregunto al chamánorador por un dolor en los pulmones

responde: “¿qué tal se encuentra

tu padre?”

no pensar, sólo sentir, sólo sentirse.

descubrir la misión que cada cuál porta

entender a los padres para entenderse a uno mismo

raciocinio cultural occidental

-es lo que soy también-

que se niega a creer

y a un tiempo

ninguna verdad hasta el momento

tuvo tanto sentido como lo que dijimos

en la casa de los viajeros astrales

saber quién es uno para ser responsable

y libre

***

Yo ya he vivido cosas que escapan de lo visible y lo tangible

yo ya he tenido miedo

y yo ya no tengo miedo

antes habría dicho:

“tengo miedo de traspasar la línea”

pero yo ya no tengo miedo

***

Y dice el chamánorador:

“Tengo que seducir cada día

a la muerte para que me deje quedarme”

RECIBE ESTAS NOTAS EN TU CORREO

Comments are closed.