Día 17 – La fuerza

piesdesnudos

Dicen que hace un día feo, gris, a mitad entre tormenta de verano y tormenta de invierno y con el cielo pringoso y pesado sobre la tierra, pero a mí me gusta. Muchos días tengo la sensación de que hay fuerzas que se están creando, uniendo sinergias, latiendo, como a punto de explotar, aunque no haya ocurrido aún. Esa fuerza está ahora ocurriendo y se condensan las energías hasta casi reventar. Las noto. El ánimo general decae y yo en cambio me mantengo a la expectativa. Va a ocurrir algo, puedo notarlo en la piel que se me eriza. ¿Qué es?

Vuelvo, vuelvo. ¿Quién he sido estos días atrás? ¿Quién hablaba en mi boca? Siempre creí que en mi cuerpo había contenidas miles de personitas diferentes a las que a veces no sé reconocer como parte de mí, pero nunca escribía sobre ello y en el proceso de autorreflexión se me perdían las texturas. Me parece que todo esto pertenece a un  proceso de evolución muy intenso: a veces me paro a pensar y me doy cuenta de los que estoy llevando a cabo pequeños cambios que obedecen a algo mucho más enorme, aunque lo haga de manera casi inconsciente. Hoy necesito escapar de la ciudad, irme a la montaña y estar en silencio un día completo, solo escuchando los latidos que me llenan. Está ocurriendo algo, va a ocurrir. ¿Qué es?

Hoy no soporto la música. Me parece ruido y me desconcentra. Hay una voz dentro que me habla de lo que necesita y no le estoy dando, y la música solo sirve para hacerla callar. Maga habla de su pánico y estos días a mí ese fluido negro también me inunda por dentro, y da mucho miedo, porque me parece estar a punto de cruzar líneas que nunca me había atrevido. Me parece ir en paralelo siempre. Este desafío había comenzado mucho antes: el mismo día que empecé a escribir cada mañana, porque tuve el valor de darme una voz y ahora no puedo callarla. Es independiente, es dura e intransigente: no deja que me dé excusas a mí misma, y requiere de constante atención. Es una voz recién nacida que crece rápido y está en la edad del capricho y de decir lo que quiere, lo que piensa de verdad, sin ponerse límites porque aún no ha aprendido que hay veces que es mejor callar.

Una voz que necesita de silencio, unos ojos que necesitan mirar lejos, unos oídos que necesitan de brisa fresca, unas manos que necesitan de la tosca madera sin tallar, unas piernas que necesitan de guijarros y barro, un pecho que necesita de las plumas, un cuello que necesita horizontales, unos dedos que necesitan del vacío. Mis rodillas junto al pecho, distendiéndose los músculos de la espalda, el pelo suelto y la lengua húmeda de sal.

Vuelvo a no leer mientras escribo, a solo dejarlo ir. Por eso he vuelto: porque estos días atrás no estaba interesada en mí misma, solo estaba por estar y me protestaban las caderas en la silla. Ahora otra vez lo necesito, es la fuerza de la tormenta cogiendo fuerza ahí arriba y yo siento la energía en mi piel. La electricidad. Va a pasar algo. ¿Qué es? Lo siento. ¿No lo sientes tú también?

Un mundo bipolar: eso es lo que contengo con mi cuerpo. El trazado entre risa e inercia  y entre hueco y lleno, la línea recta que equilibra ambas cosas, el balancín. Eso es lo que llevo dentro, ese equilibrio que lucha por mantenerse  pero la lluvia lo moja, lo llena, lo infla, me infla. Está viniendo.

Hoy: los latidos retumban más que ayer, ya no hay futuro, sólo mañana, me sobran las cosas, me vibran las manos, me gusta el calor. Hoy las flores me pueblan pero no siento sus raíces clavándoseme en la piel. Están desplazadas, no me pertenecen. Hoy no son mías. Hoy nada es mío. Y eso me hace aligerarme: nada es mío y no lo quiero. Esto tóxico: no es mío. Esa yo que me reduce: no soy yo. Y si soy yo, respiro, y me suelto, sigo aligerando y se hunde la tierra bajo el cielo enorme.

Solo voy a hacer esto: dejarlo salir. ¿Estoy destapando la cortina, Cin? Tú ya sabes lo que es esto, ¿es lo mismo? O es algo más clarividente aún: soy consciente del desapego y quiero renovar los votos. Desde allí no lo veía, pero estaba lejos. ¿No lo notábais? Y ahora dónde y cómo y por qué. No tengo puntos cardinales. Por eso me aligero, me aligero y vuelo.

Me toco la lengua y me sobran los adverbios. Me molestan. Voy a sacarlos de aquí. Solamente, cómodamente, inertemente se van marchando. Fugazmente se  me entrometen y me río porque me apetece volver a jugar: eso es bueno. Es que se fue esta cosa adulta que me llenaba y volvió la niña. Frecuentemente diariamente maravillosamente. ¡No dicen nada! Nadamente.

El silencio hace burbujas en la superficie del agua. Quiero nadar: una purificación extrema donde el significante sea el significado. La fobia convertida en filia.

Ayer leí un poema y amé la poesía.  Me dieron ganas de recitarlo en alto, vestida con una toga blanca y dorada frente a las ruinas del coloso. Esas palabritas. Todas las palabritas, ¿qué poder tienen? Jugando un juego me piden que esté una semana entera sin leer y al pensarlo me siento de repente ya nostálgica, aunque no haya empezado todavía. ¿Voy a hacerlo? Voy a intentarlo. No sirve de nada ponerse exigencias malas. ¿Quién se inventó que el sufrimiento era necesario? ¿Quién quiso conquistarlos a todos con una idea tan hosca, tan fuera de lo natural? Lo natural: despertar sin despertador, para que los sueños (esa otra parte que nosotros somos también) se completen. Son también un círculo. Y los últimos son siempre los mejores. Esta noche sueño que pierdo un tren y no me importa, sueño con las niñas y con ideas alucinógenas, sueño con cuando éramos mucho más pequeñas pero a la vez éramos hoy. Ha sido una noche larga y al despertar, el viento en la habitación. Entonces lo supe. Algo está a punto de ocurrir. ¿Qué es?

¿Y cómo saberlo, hasta que ocurra?

La maquinaria en movimiento. Toda la fuerza de lo natural en armonía. New slang.

PD1.Tenemos un nuevo desafío en el aire. ¡Bienvenida Maricel! Y buena suerte 😉

 

5 Comments

  • Reply June 9, 2013

    Cintia

    Escalofríos, eso sentí mientras te leía.. Algo está a punto de ocurrir. ¿Qué es?. ¿Y cómo saberlo hasta que ocurra?..
    ¿Y si en realidad ya está ocurriendo, y siempre lo estuvo?, solo que permanecíamos tan dormidos que no lo podíamos sentir o ver… Últimamente me pregunto esto y me lo pregunté a lo largo del desafío. ¿Será que ocurrió algo o que ahora que estamos corriendo la cortina podemos ver lo que estaba pasando del otro lado del telón?.Eso que en realidad siempre estuvo ahí…
    No sé que es Mari, pero sin dudas algo cambió en tu escritura. Y como esa sensación que yo tuve a lo largo de mi desafío de que algo estaba a punto de soltarse, de explotar y luego sucedió, siento lo mismo por vos al leerte. No creo que sepamos nunca qué es, o dudo que lo podamos describir con palabras. Así que sólo nos queda sentirlo…
    Vamos que los días se ponen bonitos!!!

    • Reply June 9, 2013

      Marina

      Tú y yo estuvimos hablando del camino del artista y justo hoy comencé un nuevo capítulo, porque lo tenía aparcado, y me pareció que me hablaba directamente a mí. Me dijo cosas que yo dije con mis palabras de ayer y al principio yo pensaba: “en mí no está cambiando nada” y a lo largo del día ví qué negada había estado a darme cuenta de que incluso comprarme unas gafas nuevas o a cómo me siento en cuento a los que me rodean forman parte de este cambio constructivo, que tiene que ver con la creatividad, sí, pero sobre todo con Ser.
      Y algo está viniendo. Me da también miedo que me digas que mi escritura está cambiando. ¿De verdad? Es como confirmar que de verdad algo está ocurriendo ya. No sabes lo que me costó estos días ver las cosas en retrospectiva pero hoy vuelvo a tener esa mirada intutiva que ata cabos y me quedo alucinada con cómo las cosas han ido deviniendo y siendo lo que hoy son. Es maravilloso, estamos dentro de una espiral muy muy complicada, pero muy linda también!
      Un abrazo Cin! ¿Tú también notas que hay algún tipo de magia extraña que va tiñiendo todo del mismo color?

  • […] saber qué es el desafío creativo pincha acá. Además hay otros bellos desafíos como el de Marina, que ya va en su día 17. El de Cintia que ya terminó, pero escribió bellas […]

  • Reply June 10, 2013

    Maricel

    Yo también a veces siento que algo va a ocurrir, que me acerco a un precipicio, como en una balsa antes de llegar a un acantilado, pero también me estanco, no fluyo, me bloqueo. Curiosamente hoy hablaba del libro El Camino del Artista en mi desafío y todo esto, la sincronía, un día leí a Maga, ahora el desafío, tú, Cintia, claro que algo está ocurriendo, el universo se está moviendo a nuestro favor, creo en lo que dice Cin, quizás siempre estuvo, siempre se movió a nuestro favor , sólo que ahora lo sentimos, lo palpamos, lo olemos, lo vivimos.
    Abrazos

    • Reply June 10, 2013

      Marina

      Siempre me lo imagino como piezas de puzle que encajan o estrellas que se alinean. ¡Qué linda es la espiral en la que nos hemos metido!

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