El reto de aprender todos los días

12fdb0c856297a84ac090da065da6dc7
 
Cada comienzo de septiembre me llegan al correo varios mails de personas desconocidas preguntándome acerca del Máster en Periodismo de Viajes que cursé en la UAB durante los años que pasé en Barcelona. Las dudas siempre son las mismas: ¿debería cursarlo? ¿Te sirvió de algo? ¿Cuál fue tu experiencia global? Detrás de cada uno de esos mensajes hay una persona que se encuentra en la misma situación que yo hace algunos años: alguien que ama contar historias y viajar y que está buscando el modo de vincular estas dos pasiones y vivir de ello.
Últimamente me he dado cuenta de que la escritura tiene un poder inimaginable. Del mismo modo que te hace soñar, viajar o sentirte identificado con las palabras que tienes delante, también te hace tomar decisiones. Y esto no es baladí. Al contrario. Esto significa que yo, como escribiente, tengo una responsabilidad natural en cada palabra que lanzo al mundo.  Por poner un ejemplo, si yo digo que mi experiencia en este máster o en Colombia fue buena o fue mala (esas palabras falaces pero veloces), la persona que lee mi opinión subjetiva al otro lado puede tomársela como si se tratara de una verdad incondicional. Por eso quiero dejar de usar (esto también es un aprendizaje de significado) palabras que dividen el mundo. En una carta que escribí  le contaba a mi padre que todos nosotros somos agentes de cambio, por eso cada uno de mis actos, aunque puedan parecer aislados, están en constante relación con el futuro de todo lo que existe y pueden provocar bifurcaciones en el entramado de vidas posibles que está escrito en las líneas de tus manos.

 

Durante este viaje de catorce meses mi reto principal fue que cada día existiera una posibilidad de enseñanza. Al principio, cuando todas las calles, personas, acentos son tan diferentes de los que nos es cotidiano, cuando vas al mercado y no conoces el nombre de ninguna fruta porque todas son nuevas, cuando descubres que existe un mundo más allá de lo visible y está todavía por explorar, esta tarea parece sencilla. Los cuadernos se llenan de ideas, visiones, descripciones y satisfacción. Cada verde en la montaña es un verde nuevo y se merece una reflexión y un párrafo explicativo. Cada sonido de lluvia es maravilloso y se escucha con la misma paciencia de las nubes en verterse al mundo. Sin embargo, después de un tiempo (a mí me ocurrió hacia el final del viaje) el movimiento se convierte en una rutina y aunque cada día sea distinto el efecto que nos produce es de estancamiento. La propia impermanencia del cuerpo provoca la parálisis de la mente. Para aprender hace falta tiempo: ¿cómo si no podría averiguar el tiempo que tarda la albahaca en germinar en la tierra húmeda? Necesitamos aprender a relativizar la grandeza de las grandes lecciones de la vida para que la sutileza de los detalles cobre forma y se desarrolle completamente dentro de nosotros.


En mis años de colegio y universidad creía que para poder vivir de mis viajes y de mi escritura tenía que destinar el cien por cien mi tiempo a leer manuales de escritura y a cursar másteres y carreras. Durante el proceso descubrí la parte más importante de todas, y que hoy escribo como forma de consejo a todas las personas que comparten mi pasión por contar historias y conocer el mundo. Por ejemplo, si lo que quieres es montar un negocio, podrás estudiar una amplia oferta en formación para empresas. Si quieres abrir un restaurante fusión, enrolarte en un curso de cocina. Pero en el camino de cada aprendizaje hay una parte indispensable y que será el elemento primordial de éxito: la experiencia. No aprenderás a cocinar si no cocinas por gusto y por la curiosidad de saber qué ocurre si mezclas el cilantro con el chocolate. Lo mismo ocurre con la escritura, el periodismo y los viajes: si quieres trabajar y vivir de esto, es muy simple:


Viaja y escribe.
Viaja y escribe.
Viaja, escribe, y publícalo en internet, en tu muro de facebook, edita un librito con tu historia y regálalo, envíale tus escritos a revistas que publiquen textos cercanos a los tuyos, a periódicos, a programas de radio afines.
Viaja, escribe y experimenta con todas las formas que se te ocurran para contar tu historia. Lo que dicen los manuales puede ser muy útil, pero en la última página de un curso de escritura es donde comienza el verdadero desafío: tú y la palabra.
Y no te olvides de seguir leyendo y aprendiendo de los que antes que tú contaron una buena historia. Porque seguramente no estaban siguiendo ninguna pauta externa sino experimentando por su cuenta cómo narrar el mundo.

 

Si tuviera que elegir entre lo que he aprendido cursando mis estudios reglados y lo que he entendido conociendo el mundo, inventándome juegos para desarrollar mi escritura y mi creatividad o hablando con personas afines a mis pasiones, no tendría duda alguna. Pero está claro que el camino se hace caminando y que sin todo lo anterior no habría llegado al punto de que el aprendizaje se haya convertido en un hábito y no en una etapa aislada. Todo cuenta. Sobre todo, cuenta cómo utilices toda esa información para alcanzar tus metas.
De todas maneras, a todos los que llegan aquí porque buscaron información sobre el Máster en Periodismo de Viajes de la UAB, me encanta recibir y responder emails con vuestras cuestiones. ¡Escríbeme!

 

RECIBE ESTAS NOTAS EN TU CORREO


¡Recuerda que las plazas para el taller de escritura de viajes NORTE DE PAPEL están siempre abiertas!

2 Comments

  • Reply October 7, 2015

    Ori

    Ya se puede comentar!!! Soy un poco grupi :). Pus haber, hace dos años decidí que dedicaría todos mis esfuerzos a generar el dinero para irme a viajar por el mundo. Hoy dos años después tengo ya el primer billete de avión ( de los que esperemos sean muchos) y desde que tome esta decisión la vida no ha hecho más que enseñarme.
    Deje la uni, por que solo trabaja y estudiaba y poco a poco me fui volviendo medio loca, empece a re-descubrir el aprendizaje como algo más pequeño, menos lleno de metas. Deje de hacer carreras e hice cursos de poesía por internet, de acuarela, empece a sacar fotos, a leer más. No me arrepiento en absoluto de haber puesto una pausa en la uni, estos microaprendizajes cotidianos me llenan muchisimo más.
    Viaja y escribe, el mejor consejo del mundo.

    P.D: conoces el curso de coursera de poesía americana. Es gratis y muy hermoso.

    Chau. Ori

    • Reply October 7, 2015

      Marina

      Hola Ori!
      Conozco Coursera pero con los cursos tipo vídeo siempre me acabo poniendo nerviosa y dejándolos a la mitad. ¿Te gustó mucho?
      Estoy súper contenta con lo que me dices. Yo también me he dado cuenta de que el conocimiento teórico está muy bien, sobre todo cuando necesitamos salvar la inseguridad y la incertidumbre de ser nuevo en algo. Pero la experiencia y el aprendizaje día a día (cuando de verdad nos comprometemos con algo, como ocurre en el caso de cursos más concretos que una carrera universitaria) es lo que de verdad me enseña. No solo me enseña lo que debo saber, sino también si de verdad es lo que quiero en mi vida. Por ejemplo con el periodismo me pasó así: la carrera es interesante, me encanta aprender cosas de todas partes del mundo, de un montón de campos del saber transversales, pero cuando lo pones en práctica…uf. Ni loca querría trabajar en un periódico de noticias, a pesar de que una vez creí que la adrenalina del día a día me motivaría a ir a querer plasmar la actualidad sobre el papel.
      Gracias por compartir tu experiencia, Ori. Así nos motivamos unos a otros, también. Y cuando tengas alguna recomendación no dudes en enviárnosla!
      Abrazo grande.
      M

Leave a Reply

Leave a Reply