Primer contacto: inmersión viajera

hoian (35)

este señor me recuerda y mucho a Valentí Gómez-Oliver y sus dibujos viajeros. Aunque este vive en Hoi An :)

¿Nunca os ha pasado que al conocer a una persona os parece que por fin habéis encontrado a alguien que se pregunta y se preocupa por las mismas cosas que tú? ¿Que quiere explorar los mismos argumentos, que sonríe con las mismas bromas, que lee a tus autores favoritos y sueña con cosas parecidas a las que sueñas tú? ¿Y ante la que, además, necesites inclinar la cabeza, porque sabe tanto que piensas que jamás llegarás a conocer tanto el mundo? Me acaba de pasar. Pero no con una persona, sino con un gran colectivo de viajeros. Estoy en el I Congreso de Viajes, Comunicación y Aventura, organizado por el Gabinete de Comunicación y Educación y el Master en Periodismo de Viajes de la UAB, y más contenta que una amapola.

Durante estos dos días, profesionales del periodismo, escritores, emprendedores de las nuevas tecnologías y el coaching pero, ante todo,  viajeros, han expuesto ante un auditorio embelesado y participativo sus ideas sobre lo que se nos viene encima en este campo. ¡Y con qué emoción! Sobre todo para alguien que, como yo, quiere entrar de lleno en el mundo de la comunicación viajera en todas las formas posibles.

Algunos de los invitados a exponer sus ideas y a dejarse preguntonear por todos nosotros han sido José Luis Corral, Gabi Martínez, Valentí Gómez-Oliver (el hombre más entrañable de la velada) o Ricard Tomás. Un menú de desgustación viajera delicioso y que han cocinado a fuego lento los directores del máster, Santiago Tejedor y José Manuel Pérez Tornero.

Pero lo importante es que el días como este, de intensa reflexión sobre el viajar y las múltiples maneras de dar a conocer el mundo alrededor, son las enseñanzas que se extraen de personas que han dedicado, si no su vida, una gran parte de ella a viajar y a trabajar sobre el terreno. Estas son algunas de las ideas que he extraído durante este congreso tan intenso:

– La escritura de Viajes es una disciplina híbrida de la que se puede sacar mucho partido, sobre todo porque permite experimentar de formas nunca antes vistas y que salga bien. Esta es mi conclusión después de escuchar las opiniones de Gabi Martínez y Fernando Valls, que son expertos en la construcción narrativa. Mi pregunta para ellos fue la siguiente: ¿no sentís que traicionáis vuestra experiencias y la gente que habéis conocido durante los viajes al convertirlos en argumentos y personajes de ficción? Lo que me interesaba era saber dónde termina la ficción y empieza la realidad y viceversa. Es decir, cuánto de literatura y cuánto de periodismo cabe en un libro de viajes. Es una pregunta a la que probablemente nunca le encuentre una respuesta que me deje cien por cien satisfecha, pero seguiré explorando.

– De hecho la experimentación deja tanto espacio al autor y viajero que en un libro de viajes se pueden encontrar desde dibujos y fotografías hasta pedazos de bitácoras, esquemas y todo lo que se nos ocurra. La idea de los dibujos me ha cautivado.

– La escritura de viajes está compuesta por una “triple entente”: la mirada, que ha de ir más allá de lo visible, el trato con las gentes, y una voluntad de estilo que se corresponde a la del oficio literario.

-Hay dos maneras de “viajar”: la primera y la más evidente, viajando de manera itinerante. La segunda y menos obvia aunque igual de relevante, viviendo una ciudad hasta sus entrañas.

– Como bien dijo Gabi Martínez en su ponencia, viajando he aprendido dos cosas: a tener paciencia y a nombrar las cosas. Y para ir más allá:  para conocer los nombres propios de las personas también, porque como dice Daniel Landa, es una de las cosas más importante que se gana viajando.

– En la literatura de viajes prima buscar lo atípico, lo que no se ha dicho, ese vacío que nadie se ha atrevido a llenar. Hay que evitar quedar preso en el propio discurso.

– Lo importante de la aventura es saber salir de los circuitos más trillados y dejarse llevar por lo desconocido, donde nunca haya pisado un occidental antes (el ejemplo concreto era China, por eso lo de occidental).

Todavía quedan sitios por descubrir. Allí es donde hay que dirigirse. Mejor ejemplo que el de Lorenzo Martínez Bueno, que se va esta noche a la búsqueda de Paititi (Eldorado), como antaño, no lo hay.

– El viaje es el escenario ideal para reflexionar sobre esas preguntas vitales que hay que hacerse en la vida, porque durante el tiempo en el camino nos liberamos de las ataduras del pasado y del futuro, de los prejuicios ajenos y los que tenemos sobre nosotros mismos, y la honestidad para con nosotros se convierte de pronto en una tarea obligatoria.

– El debate entre viaje con o sin tecnología. ¿De verdad ayudan todas esas aplicaciones para compartir y conocer las experiencias de otros usuarios a disfrutar más de un viaje? Mi opinión personal es no. Y rotundo. Cuando se viaja hay que aislarse necesariamente de nuestro “mundo real” para poder abrir los ojos a esa luz cegadora que cubre lo desconocido.

– El gran futuro de los “viajes horizontales” (la terminología es mía), es decir, visitar una serie de lugares porque comparten algo en común. El ejemplo más claro nos lo ha dado Lorenzo Fernández Bueno, con una oratoria maravillosa, en la recopilación que ha escrito sobre lugares en los que pasar miedo.

Todas las historias son susceptibles de tener un interés para el resto de la gente. La cuestión es encontrar cómo contarlas.

Por ahora, ahí lo dejo. Aún quedan unas horas más de viajar desde la butaca, esta vez con Marc Elena y su vuelta al mundo. Y por cierto, el próximo post irá sobre VUELTA AL MUNDO, esa expresión que todos queremos poner en nuestra boca algún día detrás de un exaltado ME VOY DE. Y además hablaré un poquito de Daniel Landa, cómo consiguió su sueño y se lo vendió incluso a National Geographic. Pero eso ya llegará.

¡Un saludo desde la UAB!

M.

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7 Comments

  • ¡Qué hermoso! Después de estar todo (TODO, REPITO TODO) el día habitando, leyendo, sumergiéndome en tu escritura, me dieron ganas de hacer ese máster jajaja Para encontrar personas que también aman escribir y viajar, para conocer a otros viajeros, para ampliar la mirada. ¿Podré? ñami ñami, suena rico :)

    • El año que viene van a hacer una edición online, si te interesa. Pero mi recomendación es que encuentres los viajeros-escritors por el camino (yo llegué con la misma intención y encontré algunos, y muy buenos). Si me ha servido para algo el máster es para librarme de ataduras y creer que sí es posible construir un mundo de papel y palabras. Te pasaré las notas y los apuntes si los quieres, aunque como la emoción de vivirlo en primera persona no hay nada. :)

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