VeoVeo#6: Encuentro en la última frontera

1-P1010707

 Al final del camino de tierra encontré el agua y, junto al gran charco, esperaba un niño.  Estaba de pie, mirándome, con las manos entrecruzadas detrás de la espalda y un poco ladeado, una pose magnífica para alguien que no ha vivido nada y le pesa todo al mismo tiempo. Las mujeres del pueblo me habían indicado el camino y yo, atenta, iba siguiendo los sonidos, las señales y el aleteo de las aves. El viaje te enseña a adelantarte a lo que va a ocurrir, recuerdo que pensé, y acto seguido miré al niño y le dije:

– Te llamas Viktor.

El niño me miró y titubeó primero.

– ¿Y tú cómo lo sabes?

– Es que soy adivina.

Y susurré:

– ¿Sabes qué más sé?

Viktor negó, con las mejillas hinchadas.

– También sé que vives en esa casa allí, a orillas del lago. ¿Sí o no?

El niño salió corriendo. Si al principio pensé que huía de mí, al instante siguiente comprendí que solo intentaba hacerme ir con él. A mitad del camino desigual y borroso que conducía hacia los juncos de la orilla, Viktor se paró y me silbó fuerte. Con la mano me hizo un gesto y yo le seguí por el sendero hasta la casa. Así fue cómo conocí a Paul Latienne.

Alrededor de la casa del lago no había luces. El cielo estaba en ese preciso momento en que todos los objetos de la tierra se convierten en sombras, arropados por el último destello rosa del sol. El agua permanecía profundamente en silencio. Al oeste intuíamos barcas moviéndose, pero la vibración no llegaba hasta la orilla. Parecía que nos movíamos en un segundo plano, frente a una pantalla de cine inmensa en la que se estaba proyectando el primer atardecer de la Tierra. Miré lejos, rellenando los espacios vacíos de mis pupilas. Intuí: allí está Albania, quizá la frontera no está hecha más que de agua, pero allí está, apagándose a la vez que la tierra que piso. Viktor me silbó de nuevo y continué hacia la casa.

Lo primero que Paul Latienne me dijo fue que era la noche de las mariposas. Exactamente dijo esto: “llegaste el día preciso, porque sin luna las mariposas despiertan y con sus polvos rocían el bosque y despiertan las sombras”. Después me llevó a través de la casa hasta una habitación hecha de cuerdas. Me pidió: “siéntate”, y me dio un vaso con un licor de ámbar. Olía floral pero sabía caliente. No pregunté y sorbí despacio, notándolo denso en la lengua. Él no bebía y en cambio me observaba con la paciencia de un león. Porque Paul Latienne era un animal selvático que llevaba en jirones la ropa y la barba pelirroja apagándose con el fulgor del fuego, y tenía los ojos muy oscuros, tanto como el interior de los árboles, y sus brazos parecían las ramas de un ciprés, hechas un nudo pero firmes, emanando fuerzas invisibles.

– Viniste a buscarme y yo te estaba esperando.

– Leí lo que escribiste en el agua y no temí. Entonces me dije que si te encontraba, creería de nuevo. ¿Tú lo habías notado?

– ¿Notado qué?

– Que llegaba.

– Viktor lo sabía. No creas que él no sabe lo que es la magia. Cuando te encontró en el camino corrió hacia mí y me dijo: ha llegado la chica de las manos de sal.

Paul Latienne se levantó y me sirvió el ámbar de nuevo. Aproveché para observar con detenimiento sus pasos: así lo había imaginado, o quizá es que ya debíamos conocernos de otra vida. Sobre las chispas del fuego había un reloj parado. Tenía las manecillas torcidas, como si unas contra otras se hubieran empeñado en chocarse entre sí.

– Entonces viniste a saltar la frontera, ¿verdad? La última frontera.

Asentí. Entonces Paul Latienne me condujo a la orilla. Tenía razón: no había luna, pero se sentía el murmullo de las mariposas aleteando despacio y encontrando en las cuevitas de los árboles un lugar donde encontrarse con sus amantes en la oscuridad. Entre los juncos había una barca de madera vieja. Entonces señaló un punto en el horizonte y me dijo:

– ¿Ves aquello? Es la montaña de Jun. Has mirado los mapas pero aún no conoces cómo suena. Es allí: la última frontera.  Rema recto y cuando oigas la cascada da la vuelta. Solo hay una forma de llegar: tienes que desearlo.

El mago soltó las amarras y en un rumor me dijo: “buena suerte”.

Y entonces soplaron los vientos.

El veoveo es uno de los juegos virtuales a los que nos gusta jugar y que forma parte de las. Una vez al mes todos los blogs a una escribimos sobre un tema que hemos escogido de antemano y compartimos en nuestra página de facebook nuestros relatos. Ya hemos escrito sobre aromas, calles, mapas y tazas de té. ¡Quizás quieras participar! Únete.

M

Actualización: los veoveo de este mes

Amneris Mazeo , Dale Viajá , Sweet Virginia , Tentación Creativa , Soñando Por el Mundo , Ayelen Romano , Paper-Versos , Facundo en el Mundo , Babelia Heterogénea , Mi Vida en una Mochila , cuerpo-sentido , Aby viajando ,Caminartemundo , Prometeo , La Mochila de Mama , Pensadora , Drean in Image ,Cruzar La Puerta , La Zapatilla , Ir Andando   y Caminando por el globo 

12 Comments

  • Reply November 15, 2013

    Giuliana Snt

    Wow, wow y más wow, Bravo!

    • Reply November 15, 2013

      Marina

      :) :) Gracias Giu!

  • Reply November 15, 2013

    sonia

    Precioso este veo veo, la verdad que me encantan cada día más tus relatos. Por un momento he podido verle la cara a Viktor y verlo corriendo a orillas del lago. :-)

    • Reply November 15, 2013

      Marina

      ¡Gracias Sonia!
      Viktor tiene los ojos achinados jajaja, así me lo imagino yo, ¿y tú?

      ¡Abrazo!

  • Reply November 15, 2013

    Nati Bainotti

    Nunca me dejan de sorprender tus post.. hermoso! =)

  • Reply November 15, 2013

    amnerismazzeo

    bello bello….:) me hizo acordar a “Big fish” tu historia :)

  • Reply November 18, 2013

    sebastianrcabrera

    Marina, nunca sé lo que me voy a encontrar en tus posts, pero sí sé que me van a gustar, que me van a transportar a un lugar donde no importa la geografía sino los sentidos. Un placer, como siempre.
    Saludos

  • Reply November 21, 2013

    Caminando Por el Globo

    Que hermoso! me pareció estar viendo una película.

    • Reply November 21, 2013

      Marina

      ¡Gracias Tatiana! El tuyo también me encantó!

  • Reply November 22, 2013

    Titin Round The World

    Ahhhhhhhhhhhhh ¡Marina sos lo más de lo más mejor! Para el próximo veo veo quiero la continuación. Reto a cualquiera a que deje de leerte en el medio del post…ES IMPOSIBLE. Es increíble cómo atrapás con todos tus escrito. ¡Firmame un autógrafo y mandámelo por correo a Argentina! GENIA.

    • Reply November 23, 2013

      Marina

      ajajaa Angieeeeee me encantan esos mensajes bomba, claro que te lo mando jajaja, con un regalo de navidad!

    • Reply November 23, 2013

      Marina

      ajajaa Angieeeeee me encantan esos mensajes bomba, claro que te lo mando jajaja, con un regalo de navidad!

Leave a Reply

Leave a Reply